Romero: cuidados en maceta, riego, poda y cosecha
Cuidar el romero es sencillo: necesita al menos 6 horas de sol directo al día, un sustrato que drene y muy poca agua, con riegos cada 7 a 10 días en verano y casi ninguno en invierno. Es de las aromáticas más fáciles de mantener en un balcón, y de las que más se mueren en interior o por riego excesivo. Con las condiciones adecuadas vive más de diez años y da ramas para la cocina todo el año.
Esta ficha explica cómo cultivarlo en maceta y en jardín, cómo podarlo para que no se vuelva leñoso, cuándo cosechar y cómo secarlo, y cómo resolver sus pocos problemas.
Luz
Pleno sol, 6 horas o más. Un balcón o una terraza orientada al sur o al oeste es su sitio; en jardín, el rincón más soleado y seco. Con sombra parcial crece alargado, con hojas separadas y menos aroma, y es más propenso a hongos.
En interior no prospera salvo en una ventana al sur con sol directo varias horas, y aun así suele debilitarse en invierno. Si tienes que entrarlo por heladas fuertes, que sea a un sitio frío y muy luminoso, y sácalo en cuanto pase el riesgo.
Riego
Poco. Es una planta que tolera la sequía y que muere por pudrición de raíz cuando el sustrato está siempre húmedo. Riega solo cuando el sustrato esté seco en profundidad, no solo en superficie; en maceta, levántala: si pesa poco, toca regar.
- Primavera: cada 10 a 12 días en maceta.
- Verano: cada 7 a 10 días en maceta; cada 5 o 6 días con olas de calor y maceta pequeña.
- Otoño: cada 15 días.
- Invierno: cada 3 o 4 semanas, solo si no llueve y el sustrato está seco.
En el suelo, a partir del segundo año, casi no necesita riego. Riega a fondo y vacía el plato en cuanto termine de drenar. No le afecta el agua calcárea.
Sustrato y maceta
Sustrato pobre y muy drenante: 60 % de sustrato universal y 40 % de arena gruesa, grava fina o perlita. No le añadas compost ni abonos de fondo. Un puñado de cal o de grava calcárea le sienta bien, porque prefiere suelos alcalinos.
Maceta de barro sin esmaltar, que seca antes, de al menos 25 cm de diámetro para una planta de vivero y de 35 a 40 cm para un ejemplar adulto, con agujeros de drenaje. Una capa de grava en la superficie mantiene seco el cuello de la planta.
En jardín, si el suelo retiene agua, planta sobre un montículo y mezcla arena y grava en el hoyo. Deja 60 a 80 cm entre plantas; un romero adulto mide de 1 a 1,5 m.
Temperatura y humedad
Crece bien entre 10 y 35 °C y soporta el calor del verano sin problema. Resiste heladas moderadas, hasta -8 °C, si el sustrato está seco; en maceta, con heladas más fuertes, protege el contenedor con un envoltorio o arrímalo a la pared de la casa. La variedad rastrera es algo más sensible al frío que la erguida.
Quiere aire seco y en movimiento. La humedad alta sin ventilación provoca oídio y pudriciones, sobre todo en la base. No lo pulverices.
Abono
Casi ninguno. En maceta, un abono de liberación lenta bajo en nitrógeno una vez en primavera, o un abono líquido para aromáticas a un cuarto de dosis en abril y en junio. En el suelo no necesita nada. El exceso de abono produce brotes blandos, con menos aroma y más sensibles a plagas y frío.
Poda y trasplante
Sin poda, el romero se vuelve leñoso por abajo y se abre. Poda cada año:
- A principios de primavera, cuando pase el riesgo de helada, recorta un tercio de los brotes verdes para compactarlo.
- Después de la floración, repasa la forma cortando las puntas que sobresalen.
- Nunca cortes en la madera vieja sin hojas: no rebrota.
- Retira las ramas secas desde la base.
Trasplanta cada 2 o 3 años en primavera, a una maceta 5 cm mayor y con sustrato nuevo. En ejemplares grandes, basta con renovar los 5 cm superiores de sustrato.
Cosecha
Se cosecha todo el año, pero el aroma es más intenso justo antes de la floración, a finales de invierno o en primavera, y por la mañana una vez evaporado el rocío.
- Corta ramas tiernas de 10 a 15 cm con tijeras limpias, por encima de un nudo con hojas.
- Reparte los cortes por toda la planta y no retires más de un tercio de una vez.
- No cortes ramas leñosas de la base.
Para conservarlo, ata manojos de 5 o 6 ramas y cuélgalos boca abajo en un lugar seco, oscuro y ventilado durante 1 o 2 semanas. Cuando las hojas crujan, sepáralas del tallo y guárdalas en un frasco hermético; mantienen el aroma unos 6 meses. También se congelan las ramas enteras en bolsas. En la cocina se usa fresco o seco para carnes, papas, panes y aceites.
Se emplea desde la antigüedad en infusiones y remedios populares; es un uso tradicional y no una propiedad comprobada.
Problemas comunes
Hojas que se ponen marrones y se secan de golpe
Pudrición de raíz por exceso de agua o sustrato que no drena. Deja secar el sustrato y mejora el drenaje. Si las raíces están negras y blandas, la planta no se recupera: saca esquejes de las ramas sanas.
Hojas amarillas y caída de hojas inferiores
Riego demasiado frecuente o falta de luz. Espacia los riegos y busca un sitio con más sol.
Polvo blanco en las hojas
Oídio por humedad y poca ventilación. Retira las ramas afectadas, aclara la planta y evita mojar el follaje.
Tallos largos con hojas espaciadas
Falta de sol o exceso de abono. Pásalo a pleno sol y recorta un tercio para que ramifique.
Planta leñosa y abierta por el centro
Falta de poda durante años. Recorta ligero dentro del verde y prepara esquejes de reemplazo; la madera vieja no rebrota.
Cochinilla algodonosa
Bolitas blancas en las axilas de las hojas. Retira con alcohol y bastoncillo y trata con jabón potásico cada 5 días durante 2 semanas.
Preguntas frecuentes sobre el romero
¿Cómo cuidar el romero en maceta?
Usa una maceta de al menos 25 cm con agujeros de drenaje y una mezcla pobre y arenosa, colócala donde reciba 6 horas o más de sol directo y riega solo cuando el sustrato esté seco varios centímetros hacia abajo. Poda las puntas después de la floración para que no se haga leñoso y trasplanta cada dos o tres años. Protégela de heladas fuertes acercándola a una pared.
¿Cada cuánto se riega el romero?
Cada 7 a 10 días en verano en maceta, cada 10 a 12 en primavera, cada 15 en otoño y cada 3 o 4 semanas en invierno, siempre con el sustrato seco en profundidad. En el suelo, a partir del segundo año, apenas necesita riego. Ante la duda, espera.
¿Por qué se seca mi romero?
Casi siempre por exceso de agua: las raíces se pudren en un sustrato siempre húmedo y la planta se seca de golpe aunque la tierra esté mojada. También influyen la falta de sol y el aire cerrado. Mejora el drenaje con arena o grava y riega mucho menos.
¿Se puede tener romero en interior?
Solo en una ventana al sur con 6 horas de sol directo y buena ventilación, y suele debilitarse en invierno. Es una planta de balcón, terraza o jardín. Si lo entras por heladas fuertes, que sea a un sitio frío y luminoso, no a una habitación con calefacción.
¿Cómo se multiplica el romero?
Por esquejes de 10 cm de brotes semileñosos a finales de primavera o en verano. Quita las hojas de la mitad inferior, clava en una mezcla de arena y sustrato a partes iguales, apenas húmeda, y mantén en semisombra. Enraízan en 4 a 8 semanas.
Si quieres completar el balcón de aromáticas de sol, el tomillo y la lavanda piden exactamente los mismos cuidados, y la salvia solo un poco más de agua. Para no regar de más, revisa cómo regar las plantas. Más aromáticas en el buscador.