Lithops o piedras vivas: cuidados, riego, luz y ciclo anual
Los lithops o piedras vivas son suculentas diminutas del desierto de Sudáfrica y Namibia que necesitan sol directo, sustrato casi mineral y un riego que sigue un calendario propio: agua en otoño y a finales de primavera, y nada en invierno ni en pleno verano. Casi todos los lithops que mueren lo hacen por regarlos cuando no toca.
Esta ficha explica ese ciclo anual (crecimiento, floración, muda de hojas y reposo), cómo colocarlos, qué sustrato usar, cómo regarlos en cada fase y cómo distinguir un lithops con sed de uno podrido.
Luz
Necesitan cuatro o cinco horas de sol directo al día y mucha luz el resto del tiempo. En interior, pegados a una ventana al sur o al este; en balcón o invernadero, a pleno sol con algo de sombra en las horas más duras del verano, cuando el sol fuerte detrás de un vidrio los quema.
Con poca luz se estiran: el cuerpo se alarga hacia arriba, pierde el dibujo de la cara superior y se vuelve verde pálido. Un lithops estirado no se recupera, pero las hojas nuevas de la siguiente muda saldrán con buena forma si corriges la luz.
Riego
Riega siempre a fondo, hasta que drene, y solo en estas fases. Entre riegos, el sustrato debe secarse por completo durante al menos una semana.
- Finales de verano y otoño (de septiembre a noviembre en el hemisferio norte): es la época de crecimiento y floración. Riega cada 2 o 3 semanas cuando el cuerpo se note algo blando o arrugado.
- Invierno (de diciembre a marzo): nada. La planta consume las hojas viejas para formar las nuevas; si riegas, las viejas no se secan y se pudre.
- Primavera (de abril a mayo): cuando las hojas viejas estén secas como papel, riega a fondo una vez, y otra a las 2 o 3 semanas si se arruga.
- Verano (de junio a agosto): reposo. Nada, o una pulverización ligera de la superficie en noches muy calurosas si se arruga mucho.
En el hemisferio sur, invierte los meses. Un lithops arrugado y firme solo tiene sed; uno blando, traslúcido y amarillento está podrido.
Sustrato y maceta
Sustrato 80 % mineral: pómez, arena gruesa, grava fina y akadama en cualquier proporción, con 20 % de sustrato para cactus. Debe secarse en dos o tres días. Sin turba, sin fibra de coco y sin sustrato universal.
Maceta de barro con agujeros, de 7 a 10 cm de alto, porque la raíz principal es larga; de diámetro, 6 a 8 cm para una planta o un cuenco ancho para un grupo. Cubre la superficie con grava fina para que el cuello no toque sustrato húmedo. Trasplanta cada tres o cuatro años, al principio del otoño, y no riegues hasta pasada una semana.
Temperatura y humedad
Crecen entre 15 y 35 °C. Soportan hasta 5 °C si el sustrato está seco del todo; con heladas se dañan. En verano aguantan más de 40 °C con ventilación y sombra ligera. Dentro de casa, lejos de radiadores en invierno y con ventilación.
Necesitan humedad muy baja. No los pulverices salvo en el reposo de verano, y nunca los tengas en terrarios cerrados o cerca del baño.
Abono
Casi nunca. Un riego al año, en otoño, con fertilizante para cactus a un cuarto de dosis, o ninguno si trasplantas cada tres años. Con abono crecen deformados y se rajan.
Ciclo anual y reproducción
El lithops tiene dos hojas unidas que se renuevan cada año. Entender la muda evita el error que más plantas mata:
- Otoño: florece entre las dos hojas, con una flor blanca o amarilla, y crece. Riega.
- Invierno: las hojas viejas se arrugan y, dentro, aparece un par nuevo (a veces dos). No riegues: las viejas alimentan a las nuevas.
- Primavera: las hojas viejas quedan secas como papel alrededor del par nuevo. Entonces riega a fondo. No arranques las hojas viejas hasta que estén secas; si están pegadas, déjalas.
- Verano: reposo con calor. Nada de agua.
Para reproducirlos, lo habitual es por semilla: siembra en otoño sobre sustrato mineral fino, cubre con una capa de arena y mantén húmedo con pulverizaciones durante el primer mes; germinan en 1 a 3 semanas y tardan 2 o 3 años en tener tamaño adulto. Las plantas que forman dos cabezas se pueden dividir con un cuchillo limpio en otoño, con raíz para cada parte.
Problemas comunes
Cuerpo blando, amarillo o traslúcido
Pudrición por regar en invierno o en verano, o por sustrato que retiene agua. No tiene remedio. Revisa el calendario de riego y el sustrato con el resto de plantas.
Cuerpo arrugado y firme
Sed, normal al final del reposo. Si estás en época de riego, riega a fondo y en una semana se hincha. Si estás en invierno o verano, espera.
Se estira y pierde el dibujo
Falta de luz. Dale sol directo. Las hojas nuevas de la próxima muda saldrán compactas.
Las hojas viejas no se secan y se forman capas
Regaste durante la muda. Deja de regar hasta que se sequen del todo. Si la planta se apila con varios pares de hojas, está recibiendo agua de más y poca luz.
Se raja o se abre
Exceso de agua en poco tiempo tras una sequía larga, o abono. Riega menos cantidad por vez. Las rajas cicatrizan, pero quedan marcadas.
Cochinilla de raíz y algodonosa
Motas blancas en la base o en las raíces al trasplantar. Lava las raíces, deja secar dos días y replanta en sustrato nuevo. Pulveriza jabón potásico en la base, sin empapar el sustrato.
Preguntas frecuentes sobre los lithops
¿Cada cuánto se riegan los lithops?
Cada 2 o 3 semanas en otoño, en su época de crecimiento y floración, cuando se noten algo arrugados. Nada en invierno, mientras cambian las hojas. Una o dos veces a finales de primavera, cuando las hojas viejas estén secas, y nada en verano. Siempre a fondo y con el sustrato seco entre riegos.
¿Por qué se pudren los lithops?
Por regarlos cuando no toca, casi siempre en invierno durante la muda o en pleno verano, y por usar sustrato con turba que no se seca. Un lithops arrugado puede esperar semanas; uno blando y traslúcido ya está perdido. Usa sustrato 80 % mineral y sigue el calendario.
¿Cuándo se quitan las hojas viejas de los lithops?
Solo cuando estén secas por completo, como papel, normalmente a finales de primavera. Retíralas con los dedos o unas pinzas sin tirar fuerte. Si siguen carnosas, déjalas: están alimentando al par nuevo. Arrancarlas antes de tiempo deja una herida por la que entra la pudrición.
¿Los lithops necesitan sol directo?
Sí, cuatro o cinco horas al día y mucha luz el resto del tiempo, en una ventana al sur o al este o en el balcón. Con poca luz se estiran y pierden el dibujo. Solo en pleno verano, detrás de un vidrio, conviene algo de sombra en las horas de más calor.
Si quieres suculentas de sol más tolerantes antes de dar el salto, la echeveria y la haworthia perdonan más errores, y el sempervivum aguanta a la intemperie. En cómo regar las plantas tienes el riego por secado completo, y en el buscador más suculentas.