Maranta: cuidados, luz, riego y humedad de la planta rezadora
La maranta (Maranta leuconeura), o planta rezadora, es una planta de interior de hojas dibujadas que necesita luz indirecta, sustrato siempre algo húmedo y humedad alta. Sus hojas se levantan por la noche y se extienden de día, un movimiento que le da el nombre.
Esta ficha explica cómo evitar las puntas secas, que es su problema más común, cómo regarla con agua adecuada, cómo dividirla y por qué deja de mover las hojas. Son los mismos cuidados que las calateas, pero la maranta perdona más.
Luz
Ponla en un lugar con luz indirecta media: a uno o dos metros de una ventana al este o al norte, o más lejos de una al sur. Tolera poca luz y vive en rincones donde otras plantas se apagan, aunque con muy poca luz el dibujo de las hojas se difumina y crece lenta.
El sol directo la quema: las hojas pierden color, se vuelven pálidas y aparecen manchas secas. Si solo tienes ventanas soleadas, aléjala o pon una cortina. En verano, en exterior, solo a la sombra.
Riego
Le gusta el sustrato húmedo de forma constante, sin que se seque del todo pero sin encharcarse. Toca la superficie: riega cuando el primer centímetro esté seco.
- Primavera y verano: cada 3 a 5 días.
- Otoño: cada 5 a 7 días.
- Invierno: cada 7 a 10 días, sin dejar que se seque por completo.
El agua importa más que en otras plantas: el cloro, el flúor y la cal del grifo dejan las puntas marrones. Usa agua de lluvia, filtrada o del grifo reposada 24 horas, a temperatura ambiente. Vacía el plato a los diez minutos. Las hojas enrolladas indican sed.
Sustrato y maceta
Mezcla ligera que retenga humedad y drene: un tercio de sustrato universal, un tercio de fibra de coco y un tercio de perlita. Puedes sustituir parte de la perlita por corteza fina de pino.
La maranta tiene raíces poco profundas y crece a lo ancho: elige una maceta más ancha que alta, de plástico o barro esmaltado, con agujeros. Para una planta de 25 a 30 cm de diámetro, una maceta de 16 a 18 cm. Trasplanta cada dos años en primavera a una maceta 2 o 3 cm más ancha; prefiere ir algo justa de espacio.
Temperatura y humedad
Vive bien entre 18 y 27 °C. Por debajo de 15 °C se detiene y las hojas se dañan; evita corrientes frías, el aire acondicionado directo y los radiadores.
Necesita una humedad del 60 % o más. En un salón con calefacción, donde el aire baja al 30 o 40 %, las puntas se secan. Soluciones: bandeja con grava y agua bajo la maceta sin que toque el agua, agruparla con otras plantas, pulverizar las hojas por la mañana con agua sin cal o un humidificador. El baño o la cocina con ventana son los mejores sitios.
Abono
De marzo a septiembre, fertilizante líquido para plantas verdes cada 15 días a la mitad de dosis. En otoño e invierno, nada. Si las hojas se queman en los bordes sin que falte humedad, es exceso de abono: riega a fondo para lavar el sustrato y reduce la dosis.
Reproducción
La forma más fiable es la división de la mata, en primavera, aprovechando el trasplante:
- Saca la planta de la maceta y suelta el sustrato con cuidado.
- Separa con las manos dos o tres grupos de tallos, cada uno con raíces y al menos tres o cuatro hojas. Usa un cuchillo limpio si están muy unidos.
- Planta cada grupo en su maceta con sustrato fresco y húmedo.
- Mantén las divisiones con luz indirecta, humedad alta y sustrato húmedo durante tres o cuatro semanas. Una bolsa transparente sobre la maceta ayuda los primeros días.
También enraíza por esquejes de tallo: corta un trozo con dos o tres hojas por debajo de un nudo, ponlo en agua reposada y cámbiala cada semana. En 3 a 5 semanas saca raíces; plántalo cuando midan 3 cm.
Problemas comunes
Puntas y bordes marrones
Aire seco o agua con cloro y cal. Sube la humedad y cambia a agua filtrada o reposada. Corta las puntas secas con tijeras limpias siguiendo la forma de la hoja.
Hojas enrolladas
Sed o calor. Riega a fondo y recuperan en unas horas. Si pasa con el sustrato húmedo, revisa que no haya una corriente de aire caliente cerca.
Hojas amarillas desde la base
Exceso de riego con el sustrato encharcado y frío. Espacia los riegos, comprueba que la maceta drena y retira las hojas amarillas.
Hojas pálidas o con manchas secas
Sol directo. Aléjala de la ventana o filtra la luz. Las hojas quemadas no se recuperan.
No mueve las hojas
Falta de luz o estrés por sed o frío. Una maranta sana en un sitio luminoso levanta las hojas al anochecer. Acércala a la luz y mantén el riego regular.
Araña roja
Punteado amarillo, hojas con aspecto polvoriento y telarañas finas en el envés. Aparece con aire seco. Lava las hojas con agua, sube la humedad y aplica jabón potásico cada cinco días durante tres semanas.
Preguntas frecuentes sobre la maranta
¿Cada cuánto se riega la maranta?
Cada 3 a 5 días en primavera y verano y cada 7 a 10 días en invierno, cuando el primer centímetro de sustrato esté seco. Debe estar siempre algo húmedo, nunca seco del todo ni encharcado. Usa agua sin cloro ni cal, a temperatura ambiente, y vacía el plato.
¿Por qué se le secan las puntas a la maranta?
Por aire seco, sobre todo con calefacción, y por el cloro, el flúor y la cal del agua del grifo. Sube la humedad con una bandeja con agua y grava o un humidificador, y riega con agua filtrada, de lluvia o reposada 24 horas. Las puntas ya secas se cortan.
¿Por qué la maranta mueve las hojas?
Las levanta al anochecer y las extiende de día siguiendo la luz, un movimiento natural que regula la pérdida de agua y la captación de luz. Si deja de hacerlo, suele ser por poca luz, sed o frío. Con luz indirecta suficiente y riego regular lo recupera.
¿La maranta es tóxica para gatos?
No. La maranta no es tóxica para perros, gatos ni personas, por lo que es una buena opción en casas con mascotas. Aun así, un gato que mastique las hojas las dejará dañadas, y las hojas rotas atraen plagas; mejor fuera de su alcance.
Otras plantas que no son tóxicas para mascotas son la haworthia y el cactus de Navidad. El potos pide menos humedad y aguanta errores. Lee cómo regar las plantas para saber qué agua usar, y busca más plantas de luz indirecta en el buscador.