Areca: cuidados, riego, luz y puntas secas de la palmera
La areca (Dypsis lutescens), también llamada palma amarilla, es una palmera de interior que necesita luz indirecta abundante, riegos frecuentes que mantengan el sustrato húmedo sin encharcarlo y una humedad ambiental alta. En buenas condiciones forma una mata de varios tallos que llega a 2 metros en casa.
Es una de las palmeras más vendidas y también una de las que más puntas secas acumula en salones con calefacción. Esta ficha explica cómo regarla y abonarla, cómo subir la humedad y qué significa cada cambio de color en sus hojas.
Luz
Pide luz indirecta abundante durante todo el día: junto a una ventana al este, a un metro de una al oeste o a dos metros de una al sur. Tolera un par de horas de sol suave de mañana; el sol fuerte de mediodía a través del cristal le decolora las hojas y deja manchas secas.
Con poca luz sobrevive un tiempo, pero las hojas nuevas salen pálidas y débiles, los tallos se alargan y la planta se va aclarando desde abajo. No es una palmera para pasillos oscuros; para eso va mejor la kentia.
Gírala un cuarto de vuelta cada semana para que crezca uniforme.
Riego
Riega cuando los primeros 2 cm del sustrato estén secos, manteniéndolo húmedo en profundidad pero nunca encharcado. Es una palmera que bebe bastante en verano y mucho menos en invierno. Orientativamente:
- Primavera y verano: cada 3 a 5 días.
- Otoño e invierno: cada 7 a 12 días.
Riega a fondo hasta que escurra por el drenaje y vacía el plato a los diez minutos. Las raíces se pudren con facilidad en sustrato encharcado, y las hojas amarillas generalizadas suelen ser el primer aviso.
El agua importa: es sensible al flúor y a las sales del grifo, que se acumulan en las puntas de los foliolos y las secan. Usa agua de lluvia, filtrada o reposada 24 horas.
Sustrato y maceta
Usa una mezcla fértil que retenga humedad y drene bien:
- 50 % de sustrato universal.
- 25 % de fibra de coco.
- 25 % de perlita o arena gruesa.
Maceta con agujeros, 3 o 4 cm más ancha que el cepellón y más alta que ancha, porque las raíces crecen en profundidad. Para ejemplares grandes, una maceta de barro o cerámica evita que vuelque. Trasplanta cada dos o tres años en primavera; le gusta estar algo apretada y un trasplante innecesario la frena.
Temperatura y humedad
Vive bien entre 18 y 28 °C. Por debajo de 12 °C se detiene y las hojas se manchan; una noche cerca de 5 °C la daña de forma seria. Mantenla lejos de ventanas frías, del aire acondicionado y de los radiadores, que resecan las puntas.
Necesita una humedad del 50 al 60 %. Con el aire seco de la calefacción las puntas se secan y aparece la araña roja. Agrupa varias plantas, coloca un humidificador cerca o pon la maceta sobre una bandeja ancha con guijarros y agua. Ducha la planta en la bañera cada mes para limpiar las hojas y subir la humedad unas horas.
Abono
De marzo a septiembre, abona cada dos o tres semanas con un fertilizante líquido para plantas verdes o para palmeras a media dosis. Las palmeras agradecen un abono con magnesio y hierro; sin ellos las hojas viejas amarillean entre los nervios. En otoño e invierno no abones. Un exceso de abono quema las raíces y seca las puntas, igual que el agua con sales.
Poda y trasplante
La areca no se poda para darle forma; solo se retiran las hojas secas:
- Espera a que la hoja esté seca por completo; mientras tenga parte verde, la planta recupera nutrientes de ella.
- Córtala en la base del peciolo con tijera limpia, sin dañar el tallo.
- Recorta las puntas marrones de las hojas sanas con tijera, siguiendo la forma del foliolo y dejando 1 mm de parte seca para no abrir una herida nueva.
- No cortes nunca la punta de crecimiento de un tallo: no vuelve a brotar.
Trasplanta en primavera, cada dos o tres años, a una maceta 3 o 4 cm más ancha. Si quieres dividir la mata, separa con cuidado un grupo de tallos con raíces propias y plántalo aparte; tardará varios meses en arrancar.
Problemas comunes
Puntas marrones
Aire seco, agua con sales o exceso de abono. Sube la humedad, riega con agua reposada o de lluvia y reduce la dosis de abono. Recorta las puntas con tijera; no volverán a ponerse verdes.
Hojas amarillas generalizadas
Exceso de riego. Deja secar los primeros 2 cm antes de volver a regar y comprueba el drenaje. Si el sustrato huele mal, saca la planta, corta las raíces negras y trasplanta a mezcla nueva.
Hojas inferiores amarillas de vez en cuando
Normal: la palmera renueva las hojas viejas de la base. Retíralas cuando estén secas.
Hojas pálidas con nervios verdes
Falta de magnesio o hierro, frecuente en plantas con años en la misma maceta. Abona con un fertilizante para palmeras o añade sulfato de magnesio al riego una vez al mes en primavera.
Araña roja
Su plaga más frecuente, favorecida por el aire seco: hojas con puntos amarillos, aspecto polvoriento y telarañas finas entre los foliolos. Ducha la planta, aplica jabón potásico cada cinco días durante tres semanas y sube la humedad.
Cochinilla
Escamas marrones o motas blancas en el envés y en la base de las hojas. Retírala con un paño empapado en alcohol y pulveriza con jabón potásico.
Preguntas frecuentes sobre la areca
¿Cada cuánto se riega una areca?
Cuando los primeros 2 cm del sustrato estén secos. En verano suele ser cada 3 a 5 días y en invierno cada 7 a 12. Riega a fondo, deja escurrir y vacía el plato. Debe estar húmeda en profundidad, pero nunca encharcada.
¿Por qué mi areca tiene las puntas secas?
Por el aire seco de la calefacción, por el agua del grifo con sales y flúor, o por un exceso de abono. Sube la humedad por encima del 50 %, riega con agua reposada o de lluvia y abona a media dosis. Recorta las puntas dañadas; las hojas nuevas saldrán sanas.
¿La areca puede estar en el exterior?
En climas sin heladas, sí, en un sitio con sombra parcial y resguardado del viento. En el resto, puede pasar el verano en una terraza a la sombra y debe volver a casa cuando las noches bajen de 12 °C. Nunca la expongas de golpe al sol directo: quema las hojas.
¿La areca es tóxica para gatos y perros?
No. Es una de las palmeras seguras para casas con mascotas y niños. Un gato que mastique las hojas puede vomitar por la fibra, pero no se intoxica. Si quieres conservar las hojas enteras, colócala en un sitio al que el animal no acceda.
Si prefieres una palmera que tolere menos luz, mira la kentia. Otras plantas de hoja fina con cuidados parecidos son el helecho y la cinta. Para detectar la araña roja a tiempo, lee la guía de plagas comunes en plantas de interior. Más plantas no tóxicas en el buscador.