Kentia: cuidados, riego, luz y trasplante de la palmera

La kentia (Howea forsteriana) es la palmera de interior más resistente: vive con luz indirecta, tolera poca luz y aire seco, y solo pide riegos moderados cuando el sustrato se ha secado en los primeros centímetros. Crece despacio, de dos a tres hojas al año, y por eso un ejemplar grande es caro, pero también por eso dura décadas en casa.

Es la palmera de los hoteles y los salones poco luminosos. Esta ficha explica cómo regarla sin pudrirla, cuándo trasplantarla (poco y con cuidado) y cómo evitar las puntas secas que afean sus hojas.

Luz

Prefiere luz indirecta, a uno o tres metros de una ventana. Es de las pocas palmeras que aguanta un rincón con poca luz o una habitación orientada al norte; crecerá aún más despacio, pero se mantendrá sana durante años.

El sol directo le quema las hojas, sobre todo a los ejemplares jóvenes criados en vivero bajo malla: aparecen manchas amarillas y luego secas. Solo tolera sol suave de primera hora. Gírala un cuarto de vuelta cada dos semanas para que no se incline hacia la ventana.

Riego

Riega cuando los primeros 3 o 4 cm del sustrato estén secos. Prefiere quedarse algo seca a estar siempre mojada: sus raíces se pudren en sustrato encharcado. Orientativamente:

  • Primavera y verano: cada 7 a 10 días.
  • Otoño e invierno: cada 2 o 3 semanas.

Riega a fondo hasta que escurra y vacía el plato a los diez minutos. Como las macetas de kentia suelen ser altas, comprueba la humedad con un palo de madera largo: si sale con tierra pegada en la parte inferior, espera.

Agua del grifo reposada 24 horas le va bien; si tu agua es muy dura, alterna con agua de lluvia para que no se acumulen sales en las puntas.

Sustrato y maceta

Necesita un sustrato que drene con rapidez:

  • 60 % de sustrato universal.
  • 20 % de perlita.
  • 20 % de arena gruesa o corteza de pino fina.

Maceta alta con agujeros, porque sus raíces crecen hacia abajo, y solo 3 o 4 cm más ancha que el cepellón. Para ejemplares altos, una maceta de barro o cerámica con peso evita que vuelque. Trasplanta cada tres o cuatro años como mucho: la kentia odia que le toquen las raíces y un trasplante innecesario la frena durante meses.

Temperatura y humedad

Vive bien entre 16 y 26 °C. Tolera bajadas puntuales hasta 8 °C, mejor que cualquier otra palmera de interior, aunque por debajo de 12 °C deja de crecer. En zonas sin heladas puede vivir en el exterior a la sombra. Aléjala de radiadores y del aire acondicionado.

Se conforma con la humedad de una casa normal, entre 40 y 50 %. Con calefacción fuerte agradece una bandeja con guijarros y agua, sobre todo para prevenir la araña roja. Ducha las hojas en la bañera cada uno o dos meses para quitar el polvo.

Abono

De abril a septiembre, abona una vez al mes con fertilizante líquido para plantas verdes o para palmeras a media dosis. Crece despacio y no necesita más; un exceso seca las puntas y deja una costra blanca sobre el sustrato. En otoño e invierno no abones. Tras un trasplante, espera dos meses para retomarlo.

Poda y trasplante

La kentia no se poda; solo se limpian las hojas secas. Al trasplantar, sigue estos pasos para no dañar las raíces:

  1. Riega el día anterior para que el cepellón salga entero.
  2. Elige una maceta solo 3 o 4 cm más ancha y más alta que la anterior.
  3. Pon una capa de sustrato nuevo en el fondo y coloca el cepellón sin deshacerlo ni cortar raíces, a la misma profundidad que estaba.
  4. Rellena los lados, presiona ligeramente y riega a fondo.
  5. Mantenla a la sombra dos semanas y no abones hasta pasados dos meses.

Retira las hojas secas cortándolas en la base del peciolo cuando estén marrones del todo. Las puntas secas de las hojas sanas se recortan con tijera siguiendo la forma del foliolo. Nunca cortes el brote central: la palmera no vuelve a crecer desde ahí.

Problemas comunes

Puntas marrones

Aire muy seco, sales del agua o exceso de abono. Sube un poco la humedad, alterna con agua de lluvia y abona solo una vez al mes. Recorta las puntas con tijera.

Hojas amarillas generalizadas

Exceso de riego. Deja secar los primeros 4 cm antes de volver a regar y comprueba que el drenaje no esté bloqueado. Si el sustrato huele mal, trasplanta a mezcla nueva tras retirar las raíces podridas.

Hoja inferior amarilla de vez en cuando

Normal. La kentia renueva las hojas más viejas a medida que saca nuevas. Córtala cuando esté seca.

Manchas amarillas o secas en las hojas

Quemaduras de sol directo, muy habituales tras mover la planta a una ventana al sur. Aléjala del cristal.

Araña roja

Puntos amarillos, hojas polvorientas y telarañas finas entre los foliolos, sobre todo en invierno con calefacción. Ducha la planta, aplica jabón potásico cada cinco días durante tres semanas y sube la humedad.

Cochinilla

Escamas marrones en el envés y en la base de los foliolos. Retírala con un paño empapado en alcohol y pulveriza con jabón potásico.

Preguntas frecuentes sobre la kentia

¿Cada cuánto se riega una kentia?

Cuando los primeros 3 o 4 cm del sustrato estén secos. En verano suele ser cada 7 a 10 días y en invierno cada 2 o 3 semanas. Riega a fondo, deja escurrir y vacía el plato. Ante la duda, espera un par de días: tolera mejor la sequía que el encharcamiento.

¿Por qué mi kentia no crece?

Porque es una palmera lenta: saca dos o tres hojas al año en buenas condiciones y menos con poca luz o en invierno. Si tiene luz indirecta, riego correcto y abono mensual en primavera y verano, es normal. Un trasplante reciente también la detiene durante meses.

¿Cuándo hay que trasplantar una kentia?

Solo cuando las raíces asomen por los agujeros o levanten el cepellón, cada tres o cuatro años. Hazlo en primavera, a una maceta 3 o 4 cm más ancha, sin deshacer el cepellón ni cortar raíces. La kentia tolera mal que le toquen las raíces y prefiere estar algo apretada.

¿La kentia es tóxica para gatos y perros?

No. Es una palmera segura para casas con mascotas y niños. Un gato que mordisquee las hojas puede vomitar por la fibra, pero no se intoxica. Si lo hace a menudo, coloca la maceta en un sitio al que no llegue o pon macetas con hierba gatera cerca.

Si quieres una palmera más frondosa y tienes buena luz, mira la areca. Otras plantas que toleran poca luz son la sansevieria y la zamioculca. Para no pasarte con el agua, lee cómo regar las plantas. Más plantas para rincones oscuros en el buscador.