Zamioculca: cuidados, riego, luz y hojas amarillas
La zamioculca, o planta ZZ, almacena agua en unos rizomas con forma de patata enterrados en el sustrato. Gracias a ellos aguanta semanas sin riego y vive en oficinas y pasillos con poca luz. Es, junto con la sansevieria, la planta que más perdona.
Su único enemigo es el riego excesivo, que pudre los rizomas. Esta ficha explica cómo regarla, por qué crece tan despacio y cómo multiplicarla.
Luz
Lo ideal es luz indirecta, a uno o dos metros de una ventana. Ahí crece más rápido y saca brotes nuevos cada primavera. Tolera lugares con poca luz, como un pasillo o un rincón de oficina con luz artificial, aunque entonces crece muy poco y los tallos nuevos se estiran.
Evita el sol directo: quema las hojas y las deja amarillas con manchas secas. Si pasa de un sitio oscuro a otro luminoso, hazlo de manera gradual.
Riego
Riega solo cuando el sustrato esté seco por completo. Los rizomas guardan reservas para semanas:
- Primavera y verano: cada 2 o 3 semanas.
- Otoño e invierno: cada 4 semanas o más.
Riega a fondo, deja escurrir y vacía el plato. Si no estás seguro de si toca, espera una semana más: una zamioculca seca se recupera con un riego; una zamioculca con los rizomas podridos, rara vez.
Cuando la planta está en un sitio con poca luz, consume aún menos agua. Ajusta la frecuencia a la baja.
Sustrato y maceta
Usa un sustrato que drene rápido: universal con un 30 % de perlita, o sustrato para cactus. Maceta con agujeros, de un tamaño ajustado. Los rizomas crecen con fuerza y a veces deforman macetas de plástico finas; eso indica que toca trasplantar.
Trasplanta cada dos o tres años en primavera, a una maceta un par de centímetros más grande. Aprovecha para dividir la planta si quieres más ejemplares.
Temperatura y humedad
Lo ideal es entre 18 y 28 °C. Por debajo de 12 °C sufre, sobre todo si el sustrato está húmedo. Mantenla lejos de ventanas frías en invierno y de corrientes de aire.
Tolera el aire seco de la calefacción sin problema. No necesita pulverizaciones; basta con limpiar las hojas con un paño húmedo de vez en cuando para que brillen y reciban más luz.
Abono
Necesita poco. Abona una vez al mes de abril a septiembre con fertilizante líquido para plantas verdes a media dosis. En invierno, nada. Un exceso de abono daña los rizomas.
Reproducción
La forma más segura es por división al trasplantar: separa con cuidado los rizomas, cada uno con sus tallos y raíces, y plántalos en macetas individuales.
También se reproduce por esquejes de hoja: clava hojas individuales en sustrato apenas húmedo o ponlas en agua. Forman un pequeño rizoma en dos o tres meses y una planta nueva en seis meses a un año. Es lento, pero funciona.
Calendario de cuidados de la zamioculca
- Primavera: trasplanta o divide si la maceta está deformada. Empieza a abonar una vez al mes y riega cada 2 o 3 semanas.
- Verano: es cuando saca brotes nuevos. Mantén la luz indirecta, riega cada 2 o 3 semanas y limpia las hojas del polvo.
- Otoño: espacia el riego a cada 4 semanas y deja de abonar en octubre.
- Invierno: riego mínimo, cada 4 a 6 semanas, y lejos de ventanas frías. No te preocupes si no crece: está en reposo.
Problemas comunes
Hojas amarillas
Exceso de riego. Es la causa en la gran mayoría de los casos. Deja secar el sustrato y espacia los riegos. Si los tallos amarillean desde la base y están blandos, saca la planta, corta los rizomas blandos o negros y trasplanta a sustrato seco.
Tallos que se doblan o caen
Si están blandos, es pudrición por riego. Si están firmes pero inclinados hacia la ventana, falta de luz: acércala y gírala cada semana.
Tallos nuevos muy largos y con pocas hojas
Falta de luz. Es normal en oficinas; acércala a una ventana cuando puedas.
No saca brotes nuevos
Crece despacio y solo en primavera y verano. Un ejemplar sano saca uno o dos tallos nuevos al año. Más luz y una maceta ajustada aceleran el crecimiento.
Arrugas en los tallos
Falta de agua prolongada: los rizomas se han vaciado. Riega a fondo y se rellenarán en unos días.
Cochinilla algodonosa
Bolitas blancas en la base de las hojas. Retira con bastoncillo y alcohol y pulveriza jabón potásico cada cinco días durante tres semanas.
Preguntas frecuentes sobre la zamioculca
¿Cada cuánto se riega la zamioculca?
Cada 2 o 3 semanas en verano y cada 4 semanas o más en invierno, siempre con el sustrato seco del todo. Sus rizomas almacenan agua, por lo que resiste olvidos sin problema. Lo que la mata es el riego frecuente.
¿La zamioculca puede estar en un baño sin ventana?
Puede sobrevivir unos meses con luz artificial, pero no es un sitio donde prospere. Si no hay ventana, rótala cada pocas semanas con otra planta hacia un lugar luminoso, o ponle una lámpara LED de luz blanca varias horas al día.
¿Por qué mi zamioculca crece tan lento?
Es una planta lenta por naturaleza: uno o dos brotes nuevos al año es normal. Con más luz indirecta, abono mensual en primavera y verano y una maceta ajustada, crecerá algo más rápido, pero nunca como un potos.
¿Es tóxica la zamioculca?
Sí. Contiene oxalato de calcio, que irrita la boca y el estómago si se mastica, y su savia puede irritar la piel sensible. Mantenla fuera del alcance de mascotas y niños y lávate las manos tras manipularla.
Si te gustan las plantas que casi no piden nada, mira también la sansevieria y el aloe vera. Antes de regar, lee cómo regar las plantas. Y en el buscador encontrarás más plantas de poca luz.