Bambú de la suerte: cuidados en agua y en tierra, luz y riego

El bambú de la suerte (Dracaena sanderiana) no es un bambú, sino una dracena que vive bien en un jarrón con agua o en maceta con sustrato, con luz indirecta y sin sol directo. Lo que más lo daña es el cloro del agua del grifo y el exceso de sol.

Esta ficha explica cómo cuidarlo en agua y en tierra, cada cuánto renovar el agua, cómo mantener los tallos verdes y qué hacer cuando uno se pone amarillo. También verás cómo sacar plantas nuevas de un tallo.

Luz

Colócalo en un lugar luminoso pero sin sol directo: a uno o dos metros de una ventana al este o al norte, o detrás de una cortina fina en ventanas al sur o al oeste. Tolera poca luz, por eso se usa en oficinas y baños con ventana, pero con muy poca luz crece lento, las hojas salen pálidas y los tallos se estiran.

El sol directo quema las hojas: aparecen manchas secas y los bordes se vuelven marrones. Si está en una ventana soleada, aléjalo o filtra la luz. Gira el jarrón un cuarto de vuelta cada semana para que los tallos no se inclinen hacia la ventana.

Riego

Hay dos formas de tenerlo, y el riego cambia en cada una.

En agua. Mantén entre 3 y 5 cm de agua, lo justo para cubrir las raíces. Usa agua filtrada, de lluvia o del grifo reposada 24 horas para que se evapore el cloro; el flúor y el cloro son la causa principal de las puntas amarillas. Renueva el agua completa cada 7 a 14 días y lava el jarrón y las piedras con agua caliente para eliminar algas y bacterias.

En tierra. Riega cuando los 2 cm superiores del sustrato estén secos. Frecuencia orientativa:

  • Primavera y verano: cada 5 a 7 días.
  • Otoño: cada 7 a 10 días.
  • Invierno: cada 10 a 14 días, según la calefacción.

El sustrato debe quedar húmedo, no encharcado. Vacía el plato a los diez minutos. Si pasas la planta del agua a la tierra, mantén el sustrato más húmedo durante el primer mes mientras las raíces se adaptan.

Sustrato y maceta

En agua, un jarrón de vidrio con guijarros, canicas o grava que sujeten los tallos. Lava las piedras antes de usarlas. Un recipiente opaco o de vidrio de color retrasa la aparición de algas.

En tierra, una mezcla que drene y retenga algo de humedad: 60 % de sustrato universal, 20 % de perlita y 20 % de fibra de coco. Maceta con agujeros, de 12 a 15 cm de diámetro para un grupo de tres a cinco tallos. Trasplanta cada dos años en primavera a una maceta 2 o 3 cm más ancha.

El bambú de la suerte crece más rápido y vive más años en tierra que en agua. En agua dura bien dos o tres años; después suele debilitarse.

Temperatura y humedad

Vive bien entre 18 y 30 °C. No lo tengas por debajo de 10 °C ni cerca de corrientes de aire frío, calefactores o aire acondicionado: los cambios bruscos hacen que las hojas se arruguen y amarilleen.

Le gusta una humedad media, de 40 a 60 %. Con calefacción fuerte, pulveriza las hojas dos o tres veces por semana con agua sin cal, o agrúpalo con otras plantas.

Abono

Casi nada. En agua, una gota de fertilizante líquido para plantas de interior por cada litro de agua, una vez al mes entre primavera y verano, en el agua recién cambiada. En tierra, fertilizante líquido a la mitad de dosis cada cuatro semanas de marzo a septiembre. El exceso de abono quema las raíces y es una causa frecuente de tallos amarillos.

Poda y reproducción

Los tallos no vuelven a crecer en altura por donde se cortan, pero sí brotan de los lados. Para controlar el tamaño y sacar plantas nuevas:

  1. Corta un brote lateral o la parte superior de un tallo con tijeras limpias, justo por encima de un nudo (las líneas horizontales del tallo), dejando un trozo de 10 a 15 cm con al menos dos nudos.
  2. Retira las hojas de la base del esqueje para que no se pudran en el agua.
  3. Ponlo en un vaso con agua reposada, con el nudo inferior sumergido, en un lugar luminoso sin sol.
  4. Cambia el agua cada semana. En 3 a 6 semanas saldrán raíces blancas o rojizas.
  5. Cuando las raíces midan 3 o 4 cm, pásalo a su jarrón definitivo o plántalo en tierra.

Sella el corte del tallo madre con cera de vela derretida si quieres evitar que entre agua y se pudra; no es obligatorio, pero ayuda. Las hojas amarillas o secas se cortan por la base.

Problemas comunes

Tallo amarillo desde abajo

Pudrición de raíces por agua sucia, exceso de abono o un recipiente sin renovar. Si el tallo está blando, no se recupera: corta la parte verde y firme que quede por encima, déjala enraizar en agua limpia y desecha el resto. Lava el jarrón a fondo.

Hojas con puntas amarillas o marrones

Cloro o flúor del agua del grifo, o sal acumulada por el abono. Pasa a agua filtrada o reposada, renueva el agua y corta las puntas con tijeras limpias siguiendo la forma de la hoja.

Hojas pálidas y tallos estirados

Falta de luz. Acércalo a una ventana con luz indirecta. Los tallos ya estirados no se compactan, pero los brotes nuevos saldrán mejor.

Agua verde o con olor

Algas y bacterias por exceso de luz en el jarrón y agua vieja. Cambia el agua, lava las piedras y usa un recipiente opaco o apártalo de la luz directa.

Manchas secas en las hojas

Quemaduras por sol directo. Retíralo de la ventana o filtra la luz con una cortina.

Cochinilla algodonosa

Motas blancas en la base de las hojas y en los nudos. Retira con un bastoncillo con alcohol y pulveriza jabón potásico cada cinco días durante tres semanas.

Preguntas frecuentes sobre el bambú de la suerte

¿Cada cuánto se cambia el agua del bambú de la suerte?

Cada 7 a 14 días, renovándola por completo y lavando el jarrón y las piedras. Usa agua filtrada, de lluvia o del grifo reposada 24 horas para que se evapore el cloro. Mantén solo 3 a 5 cm de agua, lo justo para cubrir las raíces, y añade agua entre cambios si baja el nivel.

¿Por qué se pone amarillo el bambú de la suerte?

Las tres causas más comunes son el cloro del agua del grifo, el exceso de abono y la luz directa del sol. Si lo amarillo es la punta de las hojas, cambia el tipo de agua. Si es el tallo y está blando desde la base, es pudrición: salva la parte sana y desecha el resto.

¿Es mejor tenerlo en agua o en tierra?

En tierra crece más, vive más años y es más resistente a errores de riego. En agua es más decorativo y fácil de mantener, pero suele debilitarse pasados dos o tres años. Si quieres una planta duradera, plántalo en sustrato universal con perlita y riega cuando la superficie esté seca.

¿El bambú de la suerte es tóxico para gatos?

Sí. Como todas las dracenas, contiene saponinas que provocan vómitos, babeo y falta de apetito en perros y gatos si mastican los tallos o las hojas. Colócalo fuera de su alcance. Para personas no supone un riesgo grave, pero no es comestible.

Si te gustan las plantas que aguantan poca luz, mira la sansevieria y el potos, que también enraíza en agua. En cómo regar las plantas tienes más sobre el tipo de agua y el cloro, y en el buscador puedes filtrar por plantas de poca luz.