Monstera deliciosa: cuidados, riego, luz y problemas
La monstera deliciosa, también llamada costilla de Adán, es una trepadora tropical que en casa pide tres cosas: mucha luz sin sol directo, un sustrato que drene bien y riegos solo cuando la tierra se ha secado en superficie. Con eso crece rápido y saca hojas grandes con sus aberturas características.
La mayoría de los problemas de la monstera vienen del exceso de agua o de la falta de luz. Esta ficha explica cómo evitarlos, cómo guiarla con un tutor para que desarrolle hojas más grandes y cómo multiplicarla por esquejes.
Luz
La monstera crece en la selva bajo las copas de los árboles, así que quiere mucha luz pero filtrada. El sitio ideal está a uno o dos metros de una ventana orientada al este o al oeste, o junto a una ventana al sur con cortina fina.
El sol directo del mediodía quema las hojas: aparecen manchas secas de color marrón claro. En cambio, con poca luz las hojas nuevas salen pequeñas, sin aberturas, y los tallos se alargan buscando la ventana. Si ves eso, acércala a la luz de forma progresiva.
Gírala un cuarto de vuelta cada semana para que no crezca torcida hacia la ventana.
Riego
Riega cuando los tres primeros centímetros del sustrato estén secos. Mete el dedo: si sale limpio, toca regar; si sale con tierra pegada, espera. En la práctica eso suele ser:
- Primavera y verano: cada 7 a 10 días.
- Otoño e invierno: cada 2 o 3 semanas.
Riega a fondo hasta que salga agua por los agujeros de drenaje y vacía el plato a los diez minutos. La monstera tolera mucho mejor un olvido que un charco permanente, porque sus raíces se pudren con facilidad en sustrato encharcado.
Si puedes, usa agua de lluvia o agua del grifo reposada un día. El agua muy dura deja depósitos blancos en la superficie y puntas marrones con el tiempo.
Sustrato y maceta
Necesita un sustrato suelto y aireado que retenga algo de humedad sin compactarse. Una mezcla que funciona bien:
- 50 % de sustrato universal o fibra de coco.
- 25 % de perlita.
- 25 % de corteza de pino de grano medio.
Elige una maceta con agujeros de drenaje, dos o tres centímetros más ancha que el cepellón. Una maceta demasiado grande guarda agua que la planta no consume y favorece la pudrición.
Temperatura y humedad
Vive cómoda entre 18 y 28 °C. Por debajo de 12 °C detiene el crecimiento y las hojas pueden mancharse; no la dejes junto a una ventana que se abre en invierno ni cerca de un radiador.
Agradece una humedad ambiental del 50 % o más. En casas con calefacción, agrúpala con otras plantas, pon un humidificador cerca o coloca la maceta sobre una bandeja con guijarros y agua sin que la base toque el agua. Pulverizar las hojas sube la humedad solo unos minutos; sirve más para limpiarlas que para hidratarlas.
Abono
Abona de marzo a septiembre cada dos o tres semanas con un fertilizante líquido para plantas verdes, a la mitad de la dosis indicada. En otoño e invierno deja de abonar: la planta apenas crece y el fertilizante acumulado quema las raíces.
Si acabas de trasplantarla, espera un mes antes de empezar a abonar.
Poda y tutor
Como trepadora, la monstera saca raíces aéreas con las que se agarra a los troncos. En casa, un tutor de musgo o de fibra de coco le permite subir y, cuando trepa, las hojas nuevas salen más grandes y con más aberturas. Ata los tallos al tutor con cinta blanda y dirige las raíces aéreas hacia él o hacia el sustrato.
Poda en primavera los tallos que se hayan alargado demasiado, cortando justo por encima de un nudo. Retira las hojas amarillas o secas desde la base del peciolo.
Reproducción por esquejes
La monstera se multiplica con facilidad en primavera o verano:
- Corta un trozo de tallo con al menos un nudo, una hoja y, si es posible, una raíz aérea.
- Ponlo en un vaso con agua, con el nudo sumergido y la hoja fuera.
- Cambia el agua cada tres o cuatro días. En dos a cuatro semanas verás raíces blancas.
- Cuando las raíces midan unos cinco centímetros, pásalo a una maceta pequeña con sustrato húmedo.
Un trozo de tallo sin nudo no enraíza, por muchas hojas que tenga.
Problemas comunes
Hojas amarillas
Casi siempre es exceso de riego. Comprueba que el sustrato no esté encharcado y que la maceta drene; deja secar más tiempo entre riegos. Si solo amarillea una hoja vieja de la base de vez en cuando, es normal.
Puntas y bordes marrones
Suele ser aire demasiado seco o agua con mucha cal. Sube la humedad y riega con agua reposada o de lluvia. Las puntas marrones no se recuperan, pero las hojas nuevas saldrán sanas.
Hojas sin aberturas
Falta de luz o planta todavía joven. Las primeras hojas de una monstera son enteras; las aberturas aparecen con la madurez y solo si tiene luz suficiente. Acércala a la ventana y dale un tutor.
Manchas negras blandas
Pudrición por sustrato encharcado y frío. Saca la planta, corta las raíces negras y blandas con una tijera limpia y trasplanta a sustrato nuevo y seco. No riegues hasta pasada una semana.
Araña roja y cochinilla
La araña roja aparece con el aire seco: telarañas finas y puntos amarillos en las hojas. La cochinilla algodonosa se ve como motas blancas en los tallos y en el envés. Limpia las hojas con un paño húmedo y jabón potásico, repite cada cinco días durante tres semanas y sube la humedad.
Preguntas frecuentes sobre la monstera
¿Cada cuánto se riega una monstera?
No hay una frecuencia fija: riega cuando los tres primeros centímetros del sustrato estén secos. En verano suele ser cada 7 a 10 días y en invierno cada 2 o 3 semanas. Riega a fondo, deja escurrir y nunca dejes agua en el plato.
¿Por qué mi monstera no saca hojas con agujeros?
Las hojas jóvenes son enteras y las aberturas llegan con la madurez. Si la planta ya es adulta y las hojas nuevas siguen enteras, le falta luz. Acércala a una ventana luminosa, sin sol directo, y dale un tutor para que trepe: las hojas crecerán más grandes y abiertas.
¿Qué hago con las raíces aéreas?
Son normales y no hay que cortarlas. Puedes dirigirlas hacia el tutor de musgo o hacia el sustrato para que ayuden a sujetar y alimentar la planta. Si alguna molesta mucho, puedes cortarla sin dañar a la planta, aunque es mejor dejarlas.
¿La monstera es tóxica para gatos y perros?
Sí. Sus hojas y tallos contienen cristales de oxalato de calcio que irritan la boca y provocan babeo y vómitos si se mastican. Colócala fuera del alcance de las mascotas y, si tu animal ha comido una parte, consulta con tu veterinario.
Si la monstera te ha ido bien, prueba con el potos o el espatifilo, que piden cuidados parecidos. Y si dudas con el riego, lee la guía cómo regar las plantas o busca otra planta en el buscador.