Calatea: cuidados, riego, luz y humedad que necesita
La calatea (Calathea, hoy clasificada dentro del género Goeppertia) es una planta de interior que se cultiva por sus hojas dibujadas y que pide luz indirecta suave, humedad alta y riegos frecuentes con agua sin cal. No tolera el sol directo ni el aire seco de la calefacción, y lo avisa enseguida con puntas marrones y hojas enrolladas.
Es una de las plantas más vistosas que puedes tener en casa y también una de las más exigentes. Esta ficha explica qué condiciones necesita, cómo regarla sin pudrirla, cómo dividirla y qué significa cada síntoma de sus hojas.
Luz
En su hábitat crece en el suelo de la selva, a la sombra de árboles mucho más altos. En casa quiere luz indirecta media: a dos o tres metros de una ventana al sur, o cerca de una al norte o al este. Una cortina fina resuelve casi cualquier ubicación.
El sol directo decolora las hojas en pocos días, quema las zonas más expuestas y borra los dibujos. Con poca luz sobrevive, pero crece lenta, las hojas nuevas salen más pequeñas y las variedades de envés morado pierden intensidad.
Las calateas mueven las hojas a lo largo del día: las levantan al anochecer y las bajan por la mañana. Es normal y no indica ningún problema.
Riego
Mantén el sustrato siempre ligeramente húmedo, sin que llegue a secarse por completo y sin encharcarlo. Comprueba el primer centímetro con el dedo: si está seco, riega. Como orientación:
- Primavera y verano: cada 3 a 5 días.
- Otoño e invierno: cada 7 a 10 días.
El agua es el punto más delicado. La calatea es muy sensible a la cal, al cloro y al flúor del grifo, que se acumulan en las puntas de las hojas y las secan. Usa agua de lluvia, destilada o filtrada; si solo tienes agua del grifo, déjala reposar 24 horas en un recipiente abierto. Riega a temperatura ambiente, nunca fría.
Riega hasta que escurra por el drenaje y vacía el plato a los diez minutos. Un plato con agua permanente pudre las raíces en pocas semanas.
Sustrato y maceta
Necesita un sustrato ligero, que retenga humedad pero que no se compacte:
- 50 % de fibra de coco o turba.
- 30 % de perlita.
- 20 % de humus de lombriz o compost maduro.
Usa una maceta de plástico con agujeros, que conserva mejor la humedad que la terracota. Elige un diámetro solo 2 o 3 cm mayor que el cepellón; las calateas tienen raíces poco profundas y una maceta grande mantiene el sustrato mojado demasiado tiempo. Trasplanta cada año o cada dos, en primavera.
Temperatura y humedad
Su rango ideal está entre 18 y 27 °C. Por debajo de 15 °C se detiene y las hojas se manchan; por debajo de 10 °C sufre daños que ya no recupera. Aléjala de ventanas que se abren en invierno, de radiadores y del aire acondicionado.
La humedad es el cuidado que más la distingue del resto de plantas de interior. Necesita 60 % o más; por debajo de 40 % las puntas se secan sin remedio. Para subirla, agrupa varias plantas, pon un humidificador cerca o coloca la maceta sobre una bandeja con guijarros y agua. En un baño luminoso suele ir mejor que en el salón. Pulverizar sirve poco y, con agua con cal, deja manchas blancas en las hojas.
Abono
Abona de abril a septiembre cada tres o cuatro semanas con un fertilizante líquido para plantas verdes a un cuarto o la mitad de la dosis del envase. Es una planta que se quema con facilidad: más abono no significa más hojas. En otoño e invierno no abones. Si notas una costra blanca en el sustrato, riega abundante dos veces seguidas para lavar las sales.
Reproducción por división
La calatea no se multiplica por esquejes de hoja ni de tallo; solo por división de la mata, en primavera, aprovechando el trasplante:
- Riega el día anterior para que el cepellón esté húmedo y flexible.
- Saca la planta y separa con las manos los grupos de hojas que tengan raíces propias. Si hace falta, corta con un cuchillo limpio.
- Planta cada división en una maceta pequeña con sustrato nuevo, a la misma profundidad que estaba.
- Riega, cubre con una bolsa transparente durante dos semanas y mantén la planta a la sombra y con humedad alta hasta que saque una hoja nueva.
No dividas una planta con menos de seis u ocho hojas: las divisiones pequeñas tardan mucho en arrancar.
Problemas comunes
Puntas y bordes marrones
Aire seco o agua con cal. Sube la humedad por encima del 50 % y cambia a agua de lluvia o filtrada. Las puntas dañadas no se recuperan; puedes recortarlas con tijera siguiendo la forma de la hoja.
Hojas enrolladas
Falta de agua o aire muy seco. La calatea enrolla las hojas para perder menos humedad. Riega a fondo y comprueba la humedad del ambiente. Si el sustrato estaba mojado y aun así se enrollan, puede ser frío o raíces dañadas.
Hojas amarillas
Exceso de riego o sustrato compactado que no drena. Deja secar el primer centímetro antes de volver a regar y revisa que la maceta tenga agujeros. Una hoja vieja amarilla de vez en cuando es normal.
Hojas que pierden el dibujo
Demasiada luz. Las manchas se decoloran y las hojas se ven lavadas. Aléjala de la ventana o pon una cortina.
Araña roja
Es su plaga más frecuente y aparece con el aire seco: puntos amarillos diminutos, hojas que se ven polvorientas y telarañas finas en el envés. Lava las hojas con agua, aplica jabón potásico cada cinco días durante tres semanas y sube la humedad.
Hongos en las hojas
Manchas marrones con halo amarillo que salen al pulverizar o mojar las hojas con frecuencia. Deja de pulverizar, retira las hojas afectadas y mejora la ventilación.
Preguntas frecuentes sobre la calatea
¿Cada cuánto se riega una calatea?
Cuando el primer centímetro del sustrato esté seco, sin dejar que se seque por completo. En verano suele ser cada 3 a 5 días y en invierno cada 7 a 10. Usa agua sin cal, a temperatura ambiente, y vacía siempre el plato después de regar.
¿Por qué mi calatea tiene las puntas marrones?
Casi siempre es una combinación de aire seco y agua con cal o cloro. Sube la humedad con un humidificador o una bandeja con agua y riega con agua de lluvia, destilada o reposada. Las puntas ya secas no se recuperan, pero las hojas nuevas saldrán limpias si corriges la causa.
¿Por qué se mueven las hojas de la calatea?
Es un movimiento natural llamado nictinastia: las hojas se levantan de noche y se abren de día siguiendo la luz. Lo hace toda la familia de las marantáceas y no tiene nada que ver con el riego ni con ningún problema. Si una noche no las levanta, suele ser por falta de agua.
¿La calatea es tóxica para gatos y perros?
No. Está considerada segura para perros, gatos y personas, lo que la convierte en una buena opción para casas con mascotas. Aun así, un gato que mastique las hojas puede vomitar por la fibra, y la planta quedará dañada, así que es mejor mantenerla fuera de su alcance.
Si te gustan las plantas de hoja decorativa con cuidados parecidos, mira la alocasia y el helecho. Para afinar el riego, lee cómo regar las plantas y, para identificar la araña roja a tiempo, la guía de plagas comunes en plantas de interior. Encuentra más plantas de humedad alta en el buscador.