Begonia de flor: cuidados, riego, luz y problemas comunes

La begonia de flor, o begonia elatior, florece durante meses en interior con luz indirecta brillante, riego moderado sin mojar las hojas y temperaturas suaves de 16 a 24 °C. Es la begonia de maceta que se vende en floristerías en otoño e invierno, con flores dobles rojas, rosas, amarillas o naranjas.

Su fama de delicada viene de dos errores: regar de más y mojar las hojas, que atraen oídio y pudrición. Esta ficha explica cómo evitarlos, dónde colocarla, qué sustrato usar, cómo abonarla, cómo podarla para que vuelva a florecer y cómo resolver los problemas más frecuentes.

Luz

Luz indirecta brillante, sin sol directo salvo el suave de primera hora de la mañana. Una ventana al este es perfecta; al norte si es luminosa; al sur o al oeste, a 1 o 2 m del cristal o con cortina. El sol fuerte quema las hojas con manchas secas y decolora las flores.

Con poca luz los tallos se alargan, las hojas pierden color y deja de florecer. Es una planta de día corto: florece mejor cuando los días tienen menos de 12 horas de luz, por eso se vende en otoño e invierno.

Riego

Riega cuando los primeros 2 cm del sustrato estén secos, siempre sobre la tierra o por el plato, sin mojar hojas ni flores. Los tallos son carnosos y se pudren con facilidad con el sustrato encharcado.

  • Primavera y verano: cada 3 a 5 días.
  • Otoño: cada 5 a 7 días.
  • Invierno: cada 7 a 10 días, un poco más si la calefacción seca el aire.

Si riegas por el plato, deja la maceta 15 minutos en agua y retira la que sobre. Usa agua a temperatura ambiente, sin cal si puedes. Nunca dejes agua en el macetero decorativo.

Sustrato y maceta

Sustrato ligero y aireado, que drene en segundos: 70 % de sustrato a base de turba o fibra de coco y 30 % de perlita. Un pH ligeramente ácido (5,5 a 6,5) le sienta bien; el sustrato para plantas de flor o para violetas africanas sirve.

Maceta de 12 a 16 cm, con agujeros, mejor de plástico o cerámica esmaltada para que no se seque demasiado rápido. Tiene raíces finas y superficiales, así que no necesita macetas profundas. Trasplanta en primavera solo si las raíces llenan la maceta, a una 2 cm más ancha.

Temperatura y humedad

Entre 16 y 24 °C. Por encima de 27 °C las flores duran menos y la planta se estresa; por debajo de 12 °C se pudre con facilidad. Evita corrientes de aire frío, el calor directo del radiador y los cambios bruscos.

Prefiere humedad media-alta, del 50 al 60 %, pero no pulverices las hojas: el agua sobre el follaje provoca oídio y botritis. Coloca la maceta sobre una bandeja con guijarros húmedos o agrúpala con otras plantas, con buena ventilación.

Abono

Cada 15 días con fertilizante líquido para plantas de flor a la mitad de dosis, mientras esté creciendo o con flor. Cuando descanse tras la floración, deja de abonar durante 4 a 6 semanas. El exceso de abono produce hojas grandes, pocas flores y bordes quemados.

Floración y poda

Florece de forma continua durante 2 o 3 meses, casi siempre de otoño a primavera, y puede repetir si la cuidas después. Retira las flores marchitas pellizcando el tallo desde la base para evitar que se pudran sobre las hojas.

Cuando termine la floración:

  1. Corta todos los tallos a la mitad, dejando 2 o 3 nudos en cada uno.
  2. Elimina los tallos finos, blandos o leñosos y las hojas amarillas.
  3. Reduce el riego y suspende el abono durante un mes.
  4. Cuando brote, retoma el abono cada 15 días y colócala con buena luz.
  5. Pinza las puntas de los brotes nuevos una vez para que ramifique.

Los tallos cortados sanos, de 8 a 10 cm, sirven de esquejes: plántalos en perlita y turba húmedas y enraízan en 3 o 4 semanas.

Problemas comunes

Polvo blanco en hojas y tallos (oídio)

El problema más común, por aire quieto y humedad sobre las hojas. Retira las hojas afectadas, no mojes el follaje, ventila y pulveriza con azufre o bicarbonato potásico cada 7 días.

Tallos blandos y oscuros en la base

Pudrición por exceso de riego. Corta las partes sanas para esquejes y tira el resto; en adelante, riega solo con los 2 cm superiores secos.

Se caen los capullos

Cambio brusco de sitio, temperatura o riego, o aire muy seco. Déjala en un lugar estable y riega con regularidad.

Hojas amarillas

Exceso de riego, poca luz o falta de abono. Revisa el sustrato y acércala a la luz.

Moho gris en flores (botritis)

Hongo que ataca flores viejas y hojas mojadas. Retira las flores marchitas a tiempo, ventila y separa las plantas.

Tallos largos y pocas flores

Falta de luz. Acércala a una ventana al este y pinza las puntas para que ramifique.

Preguntas frecuentes sobre la begonia de flor

¿Cada cuánto se riega la begonia?

Cuando los primeros 2 cm del sustrato estén secos: cada 3 a 5 días en primavera y verano y cada 7 a 10 en invierno. Riega sobre la tierra o por el plato, nunca sobre las hojas ni las flores, y retira el agua sobrante a los 15 minutos.

¿La begonia es de interior o de exterior?

La begonia de flor o elatior es de interior en la mayoría de los climas: quiere entre 16 y 24 °C y luz indirecta. Puede salir a un balcón sombreado en verano, lejos del sol directo y de la lluvia. Otras begonias, como la semperflorens, sí se cultivan en exterior.

¿Por qué tiene polvo blanco en las hojas?

Es oídio, un hongo muy frecuente en begonias cuando hay poca ventilación y humedad sobre las hojas. Retira las hojas más afectadas, deja de pulverizar, mejora la circulación de aire y aplica un fungicida de azufre o bicarbonato potásico cada semana hasta que desaparezca.

¿Vuelve a florecer la begonia después de la floración?

Sí, si la podas a la mitad cuando acabe, reduces el riego un mes y después retomas el abono cada 15 días con buena luz. Florece mejor con días cortos, así que la segunda floración suele llegar en otoño o invierno. Muchas personas la tratan como planta de temporada, pero puede durar años.

Otras plantas de flor para interior con cuidados parecidos son la violeta africana y el anturio. Si aparecen hongos o insectos, revisa plagas comunes en plantas de interior y busca más plantas de interior en el buscador.